12.11.08

QUIÉN, CÓMO, CUÁNDO...

Mira tú por dónde, que a veces sueño con que abro un periódico y no encuentro ningún error.
Cuando me despierto, como soy tan crédulo que creo en los sueños premonitorios,corro a la papelería, alegre, confiado, lleno de esperanza y me compro el diario local, un poco para cotillear un rato con las tonterías que pasan por aquí y otro para comprobar si puedo hacer caso a lo que auguran mis sueños.

Pero nada, ¡adiós esperanza! Desde ahora juro que no rezaré para soñar con la vecina del 5º, ni con ningún ser animado que pudiera ser susceptible de hacerme feliz. Los sueños son sólo sueños.

No satisfecho, busco al culpable de destrozar mis sueños y lo encuentro. Es el PP al provocar que en el periódico aparezca la noticia que inserto… o el gremio de forenses, que es más accesible que el partido de la oposición. Pienso en una demanda.

Porque, ¿cómo consentir que en una ciudad con ciento y pico mil habitantes no pueda haber “NADIE QUIEN” haga las autopsias? Puede que, sin embargo, sí haya cirujanos que sepan hacer un arreglo cerebral adecuado, ya que la LOGSE fue incapaz de ello en su momento.

Desde luego, si yo fuera director de un diario, aunque sólo fuese de categoría local / comarcal, a todo el que hubiera de emplear en él le haría como primera prueba, y selectiva por supuesto, un dictado (incluso al encargado de empaquetar los diarios, que nunca se sabe si en momentos de necesidad tendría que sustituir a algún redactor. Por si las moscas).
El dictado estaría llenito de trampas al estilo de las películas de aventuras. Fechas, nombres, hecho y echo, ojear y hojear, por qué y porque, donde – dónde, tu – tú, quien – quién, vaca – baca… y así un buen rato.
De segundo plato, una redacción.
Ummm, por ejemplo… tema: “Mi mamá me mima”, o “Me comí una sopa de letras”.
Y luego, bueno… todo lo que fuera menester, ya en el campo propio de la Prensa.

Así, con algunos avispados, cuando se hallasen en la duda entre escribir “no habrá nadie que las haga” o “no habrá quien las haga”, tendría la seguridad de que no tirarían por el camino de en medio y no cogerían precisamente la peor, la más incorrecta, como pasa en este caso: ”NO HABRÁ NADIE QUIEN LAS HAGA”. Así, ¡hala! En plan más chulo que un ocho, triunfante, sin complejos… y en pleno titular.

Y es que yo siempre me meto con la LOGSE (me encanta como tema recurrente).
Pobrecitos: seguramente se les realizó una adaptación curricular, primero no significativa, luego sí, y no debieron salir muy triunfantes de ella… supongo que porque mientras corregían sus dictados en el cole estarían pensando en la pausa regeneradora a disfrutar en el espacio lúdico, recogida en el horario escolar docente para ser aplicado a los discentes del Centro Cultural donde realizaban aprendizajes significativos en ámbitos competenciales que les servirían para insertarse sin problemas en la sociedad del futuro… y así les ha ido.

17.9.08

LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN ES...



Hermosa construcción que evoca, en cualquiera, tiempos de represión, de silencio forzado, de dictaduras más o menos cercanas…
Personalmente opino (libertad de expresión, desde ahora L.E.) que la L.E. no ha existido nunca. Ni siquiera ahora. Intereses económicos, sociales, culturales o de cualquier otro tipo abocan al que escribe a ceñirse a unas normas (escritas, contractuales, “de boquilla”, de “tú ya me entiendes”), que hacen de la L.E. una utopía.
Pero la L.E. no está reñida con la gramática ni con el buen gusto.
Sucede, sin embargo, que los periódicos, con sus chascarrillos, anécdotas y meteduras de pata son una fuente inagotable de ejemplos en los que la gramática brilla por su ausencia. No es eso todo lo malo. Si sólo brillara por esa razón sería aún mejor que el ser destacables por sus errores. Fallos que demuestran que, muchas veces, hay una falta de formación en los equipos de redacción que dan ganas de llorar. Y es que aunque los correctores de textos de los programas informáticos son útiles, no son, sin embargo, la única medicina para el hueco cultural. Para eso existe lo que se llama leer mucho, los diccionarios (etimológicos sobre todo, puesto que si sabemos de dónde procede una palabra estaremos en condiciones de aplicarla en su más exacto sentido en el momento en que se precise) y cuantas obras, ensayos,novelas... sean necesarias para ello.
Y es que las generaciones LOGSE están ya en la calle, en el mercado laboral, en el paro, en el subempleo, en las redacciones de los periódicos, en las escuelas como maestros... ¡ufff, qué agobio!
En esta noticia, extraída de un diario local, podemos admirarnos de la fabulosa ERECCIÓN de un monumento. Y es que a mí se me llenaría la boca de risa si dijese en mi lugar de trabajo “Vamos a proceder a la erección de …” en lugar de “Vamos a proceder a erigir…”
Y es que los tiempos cambian. Y lo que antes podía ser procedente ahora quizás no lo sea puesto que puede haberse limitado su uso a ciertas acciones, eliminándose su uso de otras.
Así, antiguamente “erección” era simplemente la acción de levantar. Pero cuando entra el factor fisiología, pues… (“acción por la cual ciertas partes blandas se ponen rígidas, y así decimos: la ERECCIÓN del miembro viril”)… pues como que no pega.
Etimológicamente ERECCIÓN, en femenino procede del latín “erectio”, forma sustantiva abstracta de “erectus”.
Su alternativa, más afortunada en ciertos casos, ERIGIR, es un verbo activo “fundar, instituir o levantar; como ERIGIR un templo, una estatua, etc.”. Etimológicamente del latín “erigere” de “e” por “ex”, fuera, y “regere” regir. Carlos III erigió la puerta de Alcalá y fundó o instituyó o estableció las colonias de Sierra Morena.
(Toda esta explicación la obtengo del “Diccionario General Etimológico” de R. Barcía. Seix (editor). Barcelona. Tomo II). Yo lo tengo en casa, pero cualquier otro serviría igual.
También en la noticia, muy purista, se cuela un “qué” sin tilde que debería llevarla. Por lo dicho anteriormente, el corrector de Word no hace milagros y no distingue entre “qué” y “que”. Para él ambos están bien escritos. Y es que los ordenadores son lo más extraordinario pero también lo más torpe que existe. Sólo saben hacer lo que en realidad se les manda hacer. El factor humano interviene posteriormente… si es capaz o tiene el tiempo y/o la preparación suficiente para intervenir.
¡Y nos quejamos de que en España se lee poco! Yo creo que aún se lee menos de lo que las estadísticas dicen. Si así no fuera, otro gallo cantaría.

Nota final. Todo esto lo escribo en honor a la libertad de erección, perdón, de expresión.

22.5.08

DIAMANTE NEGRO

En mi época escolar (la época dorada que le llaman) cuando empezaba a leer, uno de los complementos “educativos” que ayudaban al aprendizaje en casa, era el tebeo. Aunque parezca ficción, mi recuerdo de cuándo empecé a leer (entiéndase como “comprensión lógica de lo escrito”) es la de un tebeo de “El cosaco verde”, del cual recuerdo incluso la página y la viñeta. Loco de alegría, con esa alegría inconsciente de la que rebosan los niños, grité…. Lo cual me valió un castigo. Condicionamiento negativo, que no llegó a afectarme en mi afición futura.

Años después recuperé esa colección, busqué la página, la viñeta… ¡y ahí estaba! 40 años después me reencontré con mi pasado, plasmado en las figuritas de un cuento – que así era como los llamábamos entonces -. Un día la pondré aquí, o en otro de mis blog como si de Marcel Proust se tratase, con su madalena, pero más plebeya.

Cuentos, los había de todo tipo y para todos los gustos.

Dejando aparte su incuestionable carga ideológica (al fin y al cabo era una de las formas de que el Régimen llegara a los niños, costumbre que no se ha perdido ni siquiera ahora aunque disfrazada con otros valores) a todos nos llamaba la atención su colorido externo, sus viñetas, las aventuras con las que te sentías más o menos identificado…

Quizás con la madurez, a esos cuadernillos impresos en mal papel, imprentas defectuosas y poco cuidados en su ortografía y sintaxis, he llegado a idealizarlos (no soy el único, “mal de muchos consuelo de tontos”) pero, repasando mis colecciones me encuentro de vez en cuando con casos como éste. A la vista está que los antediluvianos correctores ortográficos de entonces no estaban demasiado perfeccionados. Bueno, es que no existían.

Un ejemplo:

“DIAMANTE NEGRO”. Una serie de aventuras que se editó en 1949 por Ediciones Toray en una serie de 21 tebeos. Llegó a mí a principios de los 60 porque, entonces, las cosas no eran de usar y tirar. Y llegó con todas sus erratas, con sus defectos…

Invito al buen observador a encontrar en la página (en color no, que esa sólo fue la portada del nº 1 de la colección) al menos tres errores.

(Pd/ hace tiempo que no entro en este blog pero, como en los otros, poco a poco se va haciendo camino)

12.8.06

ACUICULTURA



En muchas ocasiones los diarios locales son hermosas fuentes de tonterías y disparates varios. Por eso me gusta hojearlos, ojearlos y recortar alguna que otra noticia. En ésta podríamos debatir el término "acuícula" pero, al empezar a leer, esa "a" de la primera linea ya desestabiliza mis pretensiones. Y es que "a destacado", aunque destaca mucho, siempre encontrará mil excusas para evitar el término de "analfabeto funcional". Duendes de imprenta, error de composición, prisas... Pero me quedo con una "a" que no sé qué hacer con ella.
La redacción de la nota no tiene desperdicio, porque si bien acepto lo de "productos pesqueros" aunque me suene raro, "acuícula" se lleva la palma. Y claro, ¿para qué poner "acuícola", que sería el término correcto si ya, en toda una demostración de cultura, el redactor en todo un alarde de "savoir faire" le encasqueta la tilde, como corresponde? Y es que es lógico: ¿cómo no se va a escribir "acuícula", si viene de "acuicultura"? Contundente razonamiento. Un poquito más abajo, en un párrafo que se inicia con "Por último" y que por cierto es hasta más largo que todo lo anterior, se aclara que el etiquetado es interesante "en las pesquerías tradicionales andaluzas". Ummm... ¿no querría decir "en las pescaderías"? No, porque entonces el "tradicionales" sobraría. Quizás, ahora sí, hubiera venido bien un "en la industria pesquera tradicional andaluza". Pero vamos, ¿para qué aclarar algo que está ya embrollado desde la "a", que es la primera letra del alfabeto?
Por último, me queda otra duda: vale que se etiqueten los productos pesqueros, pero ¿cómo se etiqueta la acuicultura?
Enhorabuena al redactor.
Consejo: volver a la escuela aaprender redacción y ortografía si tiene un poqito de tiempo.
Notas:
Acuicultura. Sustantivo. Femenino. Estudio o técnica de cultivo, más o menos intensiva, de especies vegetales o animales en agua dulce o marina.
Acuícola. Adj. Acuático, que vive en el agua.
Pesquero. Adj. De la pesca o relativo a esta actividad.

DENTÍFRICO



Esta nota proviene de la Oferta Educativa para los colegios de mi localidad, por parte de la Concejalía (me niego a llamarla Delegación) de Educación de mi Exmo. Ayuntamiento.No ya sólo el vulgarismo "dentrífico" por "dentífrico", que cala los dientes (alguien apunta que puesto que no existen en nuestro idioma palabras acabadas en "ífrico" y sí en "ífico", el vulgo, en la duda, adopta la solución más fácil, que es acabar en esto último) y que estoy harto de escuchar por todos lados.Tampoco la explicación del taller tiene desperdicio. La ausencia de comas nos enseña que cuando comemos algunos restos de alimentos... lo que me lleva a pensar que desde hoy no apuraré el plato que me corresponda. Si son los restos de los alimentos los que joden los dientes, pues eso que me ahorro.Falta también algún punto y, en el colmo del estilismo literario, en esas doce líneas se repite la palabra "dientes" once veces.¡Jo, qué país! A veces me pregunto si con estos timoneles conseguiremos alguna vez poder hacer gobernable el barco. Y también qué pensará la gente pues si los capitanes son así... ¿cómo será la marinería?
Notas.
Dentífrico. Dent(i) - Del latín "dens-dentis" (diente)
-frico - Del latín "fricare" (frotar, del que derivó también fregar).

19.5.06

ESTÚPIDA ETIMOLOGÍA


Es increíble como la imaginación popular se mete en etimologías que hacen propias y pretenden sentar cátedra como auténticas, cuando en realidad no son más que asociaciones rocambolescas y cutres que no conducen más que al enriquecimiento de egos personales, locales, regionales (¿tendría que decir autonómicos?) o nacionales.
Cuando establecen asociaciones fuera de toda regla sólo ridiculizan al “estudioso” que demuestra, en tal caso, una ausencia total, ora de escrúpulos, ora de conocimientos.
El ejemplo que presento es uno de los que más me han gustado siempre.
El profesor Orr llama a esto etimología asociativa, y suele darse entre frecuentemente entre parónimos, o sea palabras homónimas.
Empecemos con que el mencionado Tarif, o Tarik, parece que históricamente es tan real como el Santiago Patrón de España.
Eruditos ha habido que intentan, aún hoy, establecer una similitud entre Tarifa y Tartessos (¡cuánto honor!) mediante la supuesta evolución Tante >Tartessós>Tautes>Taussis>Tarssia >Taressia>Tarissia>Tarissa>Tarifa.
Bueno, es una opinión.
En el Diccionario Etimológico de Monlau (1881) observo:
“Tarifa: del árabe ta`rif, infinitivo del verbo “arrafa”, publicar, poner en conocimiento del público.
Tarifeño: De Tarifa, que recibió nombre del capitán Tarif, quien, por orden de Muza, recorrió las costas de Andalucía para preparar la invasión de los árabes.”
No pretendo desacreditar al decimonónico Monlau, desde luego. No sería capaz de tamaña osadía.
Que Tarifa, como topónimo, proceda de Tarif, bueno, no me importa.
Que se intente asociar ese nombre a “tarifa”, sustantivo, y además inventarse la historieta del impuesto por pasar las naves a las aguas desconocidas de plus ultra como que me suena jocoso. O más bien ridículo.
Y, ¡joder!, llamar impuesto revolucionario a ese supuesto impuesto, como que me establece un puente entre la historia pasada y la actual que me da un poquito de repelús.
Quede, pues, constancia de mi rechazo a esa etimología pachanguera y de mi deseo de que alguien nos libre de tanto licenciado Vidriera y de tanto erudito de trastienda.

18.5.06

OFERTA - DEMANDA


Sé que muchas veces a los redactores de noticias para los diarios se les exige velocidad, capacidad de resumir… Sé que están sometidos a mucha presión.
Pero también sé que a veces la velocidad sólo es una excusa para disfrazar ciertos defectos de formación básica.
A ver, cuando leo la noticia no me queda claro:
¿Por qué amplía Educación el número de unidades si, en realidad, la oferta ha superado a la demanda de plazas para este ciclo educativo?
No se me ocurre más que el convencimiento de que la mayoría de la gente sólo se quedará con el titular. La letra pequeña, como en los contratos, muchos no van a leerla. Y no se enterarán, desde luego que si la ofertas supera a la demanda jamás se crearían nuevas plazas. Al contrario, se suprimirían.
Quizás el periodista, poco hábil en esa ocasión, ha establecido la comparación contable “oferta – demanda” = “haber – debe”.
Y claro, así nunca pueden cuadrar las cuentas.
Suspenso, pues, en vocabulario básico… y en economía, por lo que recomiendo al espabilado que consulte las páginas económicas http://mi-cajon-desastre.blogspot.com/
En ellas están los conceptos expresados muy claramente. A lo mejor aprende algo.

(Nota al margen: Es increíble cómo funciona el "jabón", porque "como es habitual en estos casos" Educación no suele darse tanta prisa en crear nuevas unidades. Pero hay que tener contentos a dios y al diablo, digo yo)

PRESENTACIÓN

"¡YA ESTOY HASTA LAS NARICES!"
Utilizo esta expresión por no utilizar otra, malsonante pero más descriptiva, que sería un contrasentido con el objetivo de este blog.
Estoy harto de toparme por todos lados con una utilización del lenguaje que clama al cielo.
Y me propongo denunciarlo... aunque no sea nada mas que para mí, como válvula de escape.
Soy consciente de que incluso yo, como persona, estoy sometido a errores, pues no soy infalible (¡qué más quisiera!).
Pero bueno, incluiré aquí todo lo que vea que me choca, que me "rechina", que me llama la atención...
Hala, y que sea lo que la providencia quiera.