29.4.13

TRANCADOS.


Comprendo que el maltrato al que se somete a los animales por parte de los que nos creemos "seres superiores" no es más que un signo más de que bastantes veces no llegamos ni al calificativo de "seres".
Pero además, si al leer la noticia me topo con palabras mal utilizadas y pifias, pues ya como que no puedo callarme. Será esa famosa mosca que hace de mí un ser desagradable, pero ¿qué le voy a hacer?
Por eso me llama infinitamente la atención que los animales queden "atrancados" con todo lo mal que pueda sonar. Total, si es muy lógic0, ¡cuánta razón porta el redactor!. Si se usa una TRANCA, pues ATRANCADOS (aunque suene a que estén taponando cualquier curso de un fluido en ignota tubería más o menos escondida). Pero por si el redactor lo ignora, existe tanto TRANCA (no sólo en lo rural) como TRANCAR, verbo. ATRANCAR y TRANCAR podrían ser sinónimas, pero como decía Silvio, "...que no es lo mismo pero es igual". O sea, para entendernos, que incluso en la redacción hay palabras más o menos acertadas. Yo hubiera utilizado "trancados", y aún a las malas, TRA-BA-DOS, que al fin y al cabo, la TRANCA es una TRABA para impedir el movimiento. 
Como no queda totalmente satisfecho, el autor de la nota añade un sublime "encautadas" para redondear un poco más la sensación de bien hacer.
Y cada vez me doy más cuenta de que la R.A.E. ha hecho muy bien con su "nueva gramática" (aún faltándole aquello que Forges añadía en aquellos manuales de informática simple que publicó hace unos años, medio en serio medio en broma, de... "para torpes"); porque eliminando posibilidades se eliminan errores. Y si hay menos errores, se puede inferir que el nivel cultural se eleva. Y todo, sin el mínimo esfuerzo por parte del "parlante": simplemente eliminando unas tildes, alguna que otra palabreja y editándolo todo en un libraco. 
(¡Ah!, y escribiendo fundamentalmente en un PC con un procesador de textos que tenga activada la autocorrección).

28.4.13

SOBRE EL CURRÍCULO.

Cada día, las empresas reciben currículos de candidatos a determinados puestos de trabajo (o los exigen).
A diario, los aspirantes a tales puestos añaden, amplían y/o modifican sus currículos en función de lo que cada empesa exige a la hora de contratar a alguien (si contratan).
Y casi diariamente uno se topa, en los medios escritos y en los audiovisuales, con auténticos juegos malabares del personal para evitar la palabra "CURRÍCULO" porque parece que les suene mal, obsceno, vulgar o vete a saber.
Por eso utilizan la acepción latina "CURRICULUM"... el problema surge cuando hay que usar el prlural. Así es fácil desembocar en "CURRICULUMS" con un extraordinario dominio del idioma (alguien alguna vez dijo al redactor, o al orador, en la escuela, que el plurar se construía añadiendo ua "s" al singular) y una excelente patada a la gramática.
La R.A.E. acepta el singular "currículum". Y añade en sus normas que el plural no será el consiguiente latino (currícula) sino "CURRÍCULOS".
Aunque acabe en culo.
(Y me da por pensar si la caída en desuso de "ósculo" no habrá sido por la misma modosa y pacata consideración)

(EUROPA SUR. VIERNES 26 DE ABRIL DE 2013)